Página de apertura de tema: no contiene ejercicios numerados. Se explica el contenido y se responde a la pregunta implícita del texto.
- El texto parte de una experiencia cotidiana: por la mañana sentimos frío y, conforme avanza el día y los rayos del Sol inciden sobre la Tierra, percibimos calor.
- Esa sensación no es una propiedad del objeto ni del ambiente, sino una percepción del cuerpo humano: los receptores térmicos de la piel detectan flujos de energía, no una magnitud absoluta.
- Por eso un mismo objeto puede sentirse frío o caliente según la temperatura de nuestra mano: la sensación depende de la rapidez con que se transfiere energía entre la piel y el objeto.
- La física distingue entonces dos conceptos: la temperatura, que mide la energía cinética promedio de las partículas de un cuerpo (se mide en ^{\circ}\text{C}, \text{K} o ^{\circ}\text{F}), y el calor, que es energía en tránsito que fluye espontáneamente del cuerpo de mayor temperatura al de menor temperatura.
- El calor siempre fluye del cuerpo caliente al frío hasta alcanzar el equilibrio térmico, cuando ambos igualan su temperatura.
Respuesta orientativa: Las palabras frío y caliente describen sensaciones subjetivas; en física corresponden a la dirección del flujo de calor entre dos cuerpos a distinta temperatura. La temperatura es una propiedad medible del cuerpo, mientras que el calor es energía que se transfiere. Comprender esta diferencia es indispensable para explicar después el efecto invernadero.









