(Reflexión inicial)
Reflexionar sobre las características que distinguen a los seres vivos de los que no lo son.
- Los seres vivos presentan una serie de propiedades comunes que los diferencia de los objetos inertes: nacen, se alimentan, respiran, crecen, se reproducen, se relacionan con el medio y responden a estímulos.
- Además, todos están compuestos por células (unidad básica de la vida), tienen metabolismo (transforman materia y energía) y poseen información genética (ADN) que transmite a su descendencia.
- Los seres no vivos (una roca, una silla) no crecen de forma autónoma, no se alimentan, no respiran, no se reproducen ni responden a estímulos de manera biológica.
- La propiedad de la vida es, hasta donde se conoce, un fenómeno local del planeta Tierra, aunque no se descarta la posibilidad de vida en otros lugares del Universo (no se tienen pruebas).
Las características que distinguen a los seres vivos son: nacimiento, alimentación, respiración, crecimiento, reproducción, relación con el medio, respuesta a estímulos, organización celular, metabolismo y transmisión de información genética.









