Actividad: compartir el texto propio con un familiar o compañero y recoger sus observaciones respondiendo cuatro preguntas guía.
- Se entrega el texto al evaluador (familia o par) y se le pide que lo lea completo.
- Se registran en el cuaderno las respuestas a cada pregunta:
- ¿El título generó curiosidad? Si la respuesta es no, conviene reemplazarlo por uno más llamativo o intrigante.
- ¿La introducción captó la atención con la situación planteada? Si no, hay que reforzar el gancho inicial (un dato impactante, una pregunta o una anécdota).
- ¿Los argumentos son claros? Si hay dudas, se añaden ejemplos o explicaciones que sustenten cada idea.
- ¿La conclusión motiva a actuar? Si no, se refuerza con una llamada a la acción o una reflexión final.
- Se sintetizan las observaciones en una lista de mejoras concretas antes de pasar a la autoevaluación.
Respuesta orientativa: El estudiante anota en su cuaderno los comentarios recibidos y convierte cada observación en una tarea de mejora específica para su texto.

