Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad
Educacion Ciudadania · 1ro BGU · 2024
Educacion Ciudadania · 1ro BGU · 2024

Ministerio de Educación del Ecuador

157/189

Profundiza tus aprendizajes de la Sección 1 - Una historia sobre Sara

📄 contenido educacion-ciudadana 🎓 BGU · 1° BGU Ecuador 🇪🇨 EC 🗣 Español
Página 157
157 de 189
Página 157 de Educacion Ciudadania · 1ro BGU · 2024
Anterior Página 157 / 189 Siguiente
📚 theory educacion-ciudadana ⭐⭐⭐ Dificultad 3/5 ⏱ 3 min lectura

Solución — Página 157

Educacion Ciudadania · 1ro BGU · 2024

PROFUNDIZA TUS APRENDIZAJES DE LA SECCIÓN 1

Una historia sobre Sara

Me llamo Sara. Vine al mundo en primavera y fue entonces cuando comenzó mi fantástica aventura. Al nacer era una hermosa niña que tenía de todo: dos ojos (tan verdes que parecían dos esmeraldas, como decía mi abuela), una nariz, dos orejas, dos brazos, dos piernas, dos manos, dos pies... ¡No me faltaba ningún trozo! Fui creciendo como cualquier bebé, pero cuando tenía cuatro años mis padres empezaron a notar que tenía dificultad para moverme y, además, en el colegio no aprendía al mismo ritmo que mis compañeros. Empezaron a llevarme a un montón de médicos y, al final, uno muy alto y simpático les dijo a mis padres que yo tenía una enfermedad poco frecuente e incurable, con un nombre impronunciable. Es por eso que tengo que moverme en silla de ruedas y hablo de una forma un poquitín extraña.

Hoy he decidido bajar al parque que está cerca de casa a dar una vuelta.

— ¡Hola, soy Enma! Y tú, ¿cómo te llamas? —preguntó una niña que tendría su misma edad, delgada y de ojillos rasgados, mientras se sentaba en un banco justo al lado de donde ella se encontraba.

— ¡Hola! Me llamo Sara. ¡Qué raro que me preguntes mi nombre! —respondió, algo extrañada pero a la vez loca de contenta. —Las personas cuando me ven, muchas veces, se ponen nerviosas. No saben cómo actuar ni cómo dirigirse a mí y se sienten incómodas... A veces, me llaman «minusválida», «subnormal», «retrasada», «loca», «pobrecita», «rara» y cosas así —continuó, bajando triste su mirada verdemar.

—Me desprecian por ser diferente, como un monstruo o algo así... ¿Sabes? Y, a veces, hablan de mí como si no pudiera entender lo que dicen y me hacen sentir como una cosa —dijo despacio y esforzándose para hacerse comprender por aquella niña, que le escuchaba con mucha atención y cierta complicidad.

—Al principio me quedaba en casa, como una prisionera, pasando horas y horas mirando por la ventana. Pero un día, de repente, me di cuenta de que yo no tenía ningún problema. ¡Eran los demás quienes lo tenían! ¡Eran los demás quienes se equivocaban al comportarse así conmigo! ¡Tal vez lo hacían por desconocimiento o, incluso, por miedo!

—Hay personas que no entienden que no sólo yo soy diferente, sino que todos, sin excepción, somos diferentes los unos de los otros. La discapacidad es sólo una característica más de la persona, lo mismo que tu pelo es oscuro y lacio y el mío rubio y rizado. ¿Tan difícil es de entender siendo tan obvio?

—Quien no se dé cuenta de ello sí que tiene una discapacidad. Una muy grave que afecta a su corazón: la incapacidad de amar. Yo no tengo que sentirme mal ni pedir disculpas por necesitar una silla de ruedas para moverme.

—Te entiendo, Sara, porque a mí me pasa algo parecido. Yo nací en China y mis padres me adoptaron cuando era muy pequeñita. En la calle y en el cole me han llamado con desprecio «chinita» y me han dicho muchas veces «vete a tu país». Este año, en el Instituto, el segundo día de clase me encontré un cartel en la puerta del aula que ponía: 'Prohibida la entrada a animales y chinos' —relató Enma.

—Enma, hay gente con mentalidad muy estrecha y cerrada. ¡Ponen etiquetas a las personas sin...

Glosario

  • diversidad funcional: Término usado para referirse a la discapacidad enfatizando la diversidad de capacidades
  • barreras arquitectónicas: Obstáculos físicos en el entorno que dificultan el acceso de personas con discapacidad
  • barreras mentales: Prejuicios y actitudes que impiden la inclusión de personas diferentes
¿Te fue útil esta página?
Siguiente tema sugerido
Profundiza tus aprendizajes de la Sección 1 - Continuación historia de Sara
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 3526 caracteres

PROFUNDIZA TUS APRENDIZAJES DE LA SECCIÓN 1 )

Una historia sobre Sara

Me llamo Sara. Vine al mundo en primavera y fue entonces cuando comenzó mi fantástica aventura. Al nacer era una hermosa niña que tenía de todo: dos ojos (tan verdes que parecían dos esmeraldas, como decía mi abuela), una nariz, dos orejas, dos brazos, dos piernas, dos manos, dos pies... ¡No me faltaba ningún trozo! Fui creciendo como cualquier bebé, pero cuanto tenía cuatro años mis padres empezaron a notar que tenía dificultad para moverme y, además, en el colegio no aprendía al mismo ritmo que mis compañeros. Empezaron a llevarme a un montón de médicos y, al final, uno muy alto y simpático les dijo a mis padres que yo tenía una enfermedad poco frecuente e incurable, con un nombre impronunciable. Es por eso que tengo que moverme en silla de ruedas y hablo de una forma un poquitín extraña. Hoy he decidido bajar al parque que está cerca de casa a dar una vuelta.

— Hola, soy Enmat! Y tú, ¿cómo te llamas? —preguntó una niña que tendría su misma edad, delgada y de ojillos rasgados, mientras se sentaba en un banco justo al lado de donde ella se encontraba.

— Hola! Me llamo Sara. ¡Qué raro que me preguntes mi nombre! —respondió, algo extrañada pero a la vez loca de contenta. —Las personas cuando me ven, muchas veces, se ponen nerviosas. No saben cómo actuar ni cómo dirigirse a mí y se sienten incómodas... A veces, me llaman «minusválida», «subnormal», «retrasada», «loca», «pobrecita», «rara» y cosas así —continuó, bajando triste su mirada verdemar. Incluso me dicen que me vaya... O son ellos quienes prefieren evitarme y se alejan de mí, porque no quieren estar cerca de una niña como yo... ¡Como si de un bicho raro se tratara! —siguió Sara en tono serio.

—Me desprecian por ser diferente, como un monstruo o algo así... ¿Sabes? Y, a veces, hablan de mí como si no pudiera entender lo que dicen y me hacen sentir como una cosa —dijo despacio y esforzándose para hacerse comprender por aquella niña, que le escuchaba con mucha atención y cierta complicidad. —Al principio me quedaba en casa, como una prisionera, pasando horas y horas mirando por la ventana. Pero un día, de repente, me di cuenta de que yo no tenía ningún problema. ¡Eran los demás quienes lo tenían! ¡Eran los demás quienes se equivocaban al comportarse así conmigo! ¡Tal vez lo hacían por desconocimiento o, incluso, por miedo! Hay personas que no entienden que no sólo yo soy diferente, sino que todos, sin excepción, somos diferentes los unos de los otros. La discapacidad es sólo una característica más de la persona, lo mismo que tu pelo es oscuro y lacio y el mío rubio y rizado. ¿Tan difícil es de entender siendo tan obvio? —se preguntó Sara en voz alta. —Quien no se dé cuenta de ello sí que tiene una discapacidad. Una muy grave que afecta a su corazón: la incapacidad de amar. Yo no tengo que sentirme mal ni pedir disculpas por necesitar una silla de ruedas para moverme —añadió pausadamente, pero con gran convicción.

—Te entiendo, Sara, porque a mí me pasa algo parecido. Yo nací en China y mis padres me adoptaron cuando era muy pequeñita. En la calle y en el cole me han llamado con desprecio «chinita» y me han dicho muchas veces «vete a tu país». Este año, en el Instituto, el segundo día de clase me encontré un cartel en la puerta del aula que ponía: Prohibida la entrada a animales y chinos —relató Enma.

—Enma, hay gente con mentalidad muy estrecha y cerrada. ¡Ponen etiquetas a las personas sin

156, Texto de Educación para la Ciudadanía

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.