Los mitos de Platón (continuación)
En Lisis, Sócrates dice que la belleza es «una cosa suave, tersa y resbaladiza» que «fácilmente se desliza e impregna nuestras almas». En Cármides, Sócrates cuenta al joven Cármides sobre un hechizo para los dolores de cabeza aprendido del médico místico del rey de Tracia, cuyo principio fundamental es:
«Dijo que todas las cosas, tanto las buenas como las malas, en el cuerpo y en todo el hombre, nacen en el alma y desde allí se difunden... Se debe, pues, tratar primero y principalmente al alma.»
¡Éste es todo un elogio al poder del lenguaje! Para Platón, el mito es un medio para:
- Eludir la razón y acceder a los aspectos emocionales e irracionales del alma.
- Ir más allá de los límites de la razón y el lenguaje para captar verdades profundas, incluso místicas.
El origen mítico del elenchus
En la Apología, Platón relata que Querefonte preguntó al oráculo de Delfos si había alguien más sabio que Sócrates, y la sacerdotisa de Apolo respondió que no había nadie más sabio. Para descubrir el significado de esta expresión divina, Sócrates interrogó a varios hombres supuestamente sabios y en cada caso concluyó:
«Es probable que sea más sabio que él en esta pequeña medida, que no creo saber lo que sé. No lo sé.»
A partir de entonces, Sócrates se dedicó al servicio de los dioses buscando a quien pudiera ser sabio. Para Platón, este mito no solo atribuye un origen al método del elenchus, sino que encuadra a Sócrates —ejecutado como hereje y corruptor de jóvenes— como portador de una noble misión filosófica divinamente inspirada.
Fuente: Burton, N. (2022). Los mitos de Platón. Philosophy Now a magazine of ideas. https://n9.cl/27p56










