Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad
Lengua Y Literatura · 3ro BGU · 2024
Lengua Y Literatura · 3ro BGU · 2024

Ministerio de Educación del Ecuador

118/160

Página — Lengua Y Literatura 3ro BGU (pág. 118)

📄 otro lengua-y-literatura 🎓 BGU · 3° BGU Ecuador 🇪🇨 EC 🗣 Español
Página 118
118 de 160
Página 118 de Lengua Y Literatura · 3ro BGU · 2024
Anterior Página 118 / 160 Siguiente
lengua-y-literatura ⭐⭐⭐ Dificultad 3/5 ⏱ 3 min lectura

Solución — Página 118

Lengua Y Literatura · 3ro BGU · 2024

Página 118

...

¿Te fue útil esta página?

Figuras de la página (2)

Figura 2 de Lengua Y Literatura · 3ro BGU · 2024
Figura 2 image
Figura 3 de Lengua Y Literatura · 3ro BGU · 2024
Figura 3 image
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 3891 caracteres

El siguiente texto Corresponde primer capítulo de la novela El se- Competencia creto de sus ojos de Eduardo Sacheri. socioemocional

El La obra de Sacher involu A cra al lector con las emociones y pensamientos más profun-

No estoy demasiado seguro de los motivos que me llevan a escribir la dos de sus personajes.

historia de Ricardo Morales después de tantos años. Podría decir que lo que le pasó a ese hombre siempre ejerció en mí una oscura fasci- nación, como si me diera la oportunidad de ver reflejados, en esa vida destrozada por el dolor y la tragedia, los fantasmas de mis propios miedos. Muchas veces me ha sorprendido advertir en mi espíritu cierta alegría culposa frente a los horrores ajenos, como si la circuns- tancia de que a otros les sucedan cosas espantosas fuera un modo de alejar de mi propia vida esas tragedias. Una suerte de salvoconducto nacido de cierta obtusa ley de probabilidades: si a Fulano le ha ocu- rrido semejante cosa, difícilmente les pase a los conocidos de Fulano, entre los que yo me cuento. No es que pueda ufanarme de una vida pletórica de éxitos. Pero en la comparación de mis desdichas con las de Morales salgo ganando. De todos modos, no se trata de contar mi historia sino la de Morales, o la de Isidoro Gómez, que es la mis- ma pero vista del otro lado, vista del revés, o algo así. No es eso solo lo que me conduce a escribir estas páginas. Aunque esa especie de asombro morboso tenga su peso y su parte. Supongo que la cuento porque tengo tiempo. Mucho, demasiado tiempo. Tanto tiempo que las minucias cotidianas que componen mi vida se disuelven veloz-

mente en la nada monótona que me rodea. Estar jubilado es peor ¿Recuerdas algún personaje de lo que me había imaginado. Debería haber aprendido eso. No lo de un cuento o novela que te de estar jubilado, sino eso de que las cosas que tememos suelen ser haya conmovido? Cuenta tu peores cuando ocurren que cuando las imaginamos. Durante años vi experiencia en la clase.

a mis compañeros del Juzgado despedirse del trabajo con el cándido optimismo de que ahora sí, por fin, iban a disfrutar de su tiempo y de su ocio. Los vi partir convencidos de que ganaban poco menos que el paraíso. Y los vi regresar aniquilados, velozmente derrotados por el 0 ús pica desengaño. En dos semanas, en tres a lo sumo, consumían todos los é les an Que tiene gran supuestos placeres que creían haber postergado durante sus años de abundancia de algo.

rutina y de trabajo. ¿Y para qué? Para caerse por el Juzgado cualquier tarde, como quien no quiere la cosa, para sacar charla, tomar un café o hasta ofrecer una mano con alguna causa medio complicada. Por

eso, por tantas y tantas veces en que tuve frente a mí a esos tipos o estragados por una vejez vacía, por tantas y tantas Ocasiones en que vi Sus Ojos implorando un rescate im-

posible, es que me juramenté no caer en esas bajezas cuando me tocara el turno. Nada de tiempo al divino botón. Nada de excursiones nostálgicas a ver cómo andan los muchachos. Nada de espectáculos deplora- bles para conmover durante cinco segundos a los que tienen la suerte de seguir funcionando. Pues bueno,

hace dos semanas que estoy jubilado y ya me sobra el tiempo. No es que no se me ocurran cosas para hacer. Se me ocurren un montón de cosas, pero todas me parecen inútiles. Tal vez la menos inútil sea esta. Jugar un par de meses a ser escritor, como me decía Silvia cuando todavía me

amaba. En realidad, estoy mezclando dos épocas distintas, y dos modos de llamarme. Cuando todavía me amaba, me prometía un futuro en el que sería escritor, un escritor probablemente famoso. Después, cuando

ya su amor se había licuado en el tedio de nuestro matrimonio, hablaba de eso de jugar al escritor desde la torre de ironía y desprecio mordaz que había elegido para atrincherarse y lanzarme sus balas.

juramentar. Tomar juramento a alguien.

Escaneado con CamScanner

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.