Lectura
El cóndor y la pastora (Parte 1)
Cuentan que, hace muchos años, el majestuoso cóndor de los Andes quiso casarse y emprendió el vuelo hasta el valle para encontrar una novia que le gustara. Así llegó hasta una pastorcita que se estaba tejiendo una manta mientras vigilaba a sus corderos, y la vio tan bonita que quiso llevársela.
Primero se le acercó con semblante amistoso, bajo la figura de un hombre.
—Pastorcita, ¿qué haces aquí tan sola? ¿No quieres jugar conmigo para pasar el rato?
La muchacha aceptó y él le propuso que jugaran a las cargadas.
—Primero tú me cargas en tu espalda para ver qué tan lejos puedes llegar. Y luego es mi turno.
La pastorcita cargó al cóndor sin lograr avanzar más de unos cuantos pasos. Pero cuando le llegó el turno de montarse en la espalda del desconocido, este volvió a adoptar su forma animal y se la llevó volando muy alto, hasta su casa en la caverna más alta de la montaña.
Fue allí donde le propuso casarse con ella y la pastorcita se puso muy triste.
Glosario
- semblante: Representación de algún estado de ánimo en el rostro.
- caverna: Cavidad profunda entre rocas.
Pregunta lateral
¿Habrías aceptado jugar con un desconocido?










