La falta de propiedad y capital económico fue una barrera significativa para muchos esclavizados libertos en su búsqueda de independencia y bienestar. A esto se sumaba la persistencia de actitudes y prácticas discriminatorias que limitaban sus oportunidades y perpetuaban desigualdades.
Es importante destacar que, si bien algunos esclavizados libertos pudieron construir una vida más independiente después de obtener la libertad, muchos de ellos se encontraron en situaciones precarias debido a la falta de propiedad y recursos económicos. Esto a menudo los llevaba a aceptar trabajos como sirvientes para antiguos amos o personas de ascendencia blanca, ya que no tenían otros medios de sustento.
Algunos afrodescendientes se convirtieron en artesanos, comerciantes o trabajadores autónomos, y otros se involucraron en la agricultura y la pesca en las regiones rurales. Además, algunos libertos se organizaron en comunidades y asociaciones para promover sus derechos y luchar contra la discriminación racial.
¿Sabías qué?
En la Constitución de 1998, en sus artículos 83 y 84 se reconoce con el carácter de "Pueblo" a los afroecuatorianos y negros, considerándose como parte del Estado Ecuatoriano donde se reconocen y garantizan sus derechos colectivos.










