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Aprendo: Las conjunciones propias e impropias
En nuestro lenguaje, existen palabras que permiten juntar sustantivos, adjetivos, verbos e, incluso, oraciones para formar textos y oraciones mucho más complejas. Estas son las conjunciones.
Las conjunciones se clasifican en propias e impropias.
Conjunciones propias (coordinantes)
Conjunciones propias. Son las que unen dos términos que pertenecen a un mismo grupo semántico, es decir, a una misma familia o tipo de palabras que pueden ser: sustantivos, adjetivos, oraciones que hablen de un mismo tema.
Estas conjunciones también se llaman coordinantes, porque forman oraciones coordinadas. Se clasifican de igual forma que las oraciones coordinadas, de acuerdo con su función:
- Copulativas: y, e, ni
- Adversativas: sin embargo, empero, con todo, a pesar de...
- Disyuntivas: o, u
- Explicativas: Mejor dicho, es decir, esto es...
- Distributivas: Bien... bien, ya... ya...
Ejemplos
- Yo tengo muchos libros y me encanta leerlos.
- No soy biólogo, sin embargo, me encanta conocer sobre el mundo natural.
- ¿Tienes ganas de asistir o prefieres quedarte en casa?
- Las guerras destruyen al mundo, es decir, constituyen una plaga social.
Conjunciones impropias (subordinantes)
Conjunciones impropias. Enlazan oraciones que son dependientes entre sí. Se llaman también subordinantes, porque subordinan una oración a otra y la vuelven un elemento más de la estructura gramatical: sujeto, adjetivo o adverbio.
- Me molestó que no pronunciaras bien mi nombre.
- Escuché que te vas.
- Paúl no supo explicarme cómo lo hizo.
Las conjunciones impropias más utilizadas son las siguientes:
- Lugar: donde, adonde, por donde, en donde, desde donde...
- Tiempo: cuando, mientras, después de que, antes de que...
- Modo: como, según, conforme, como si, de la forma, de manera...
- Comparación: tan... como, más... que, menos... que
Competencia comunicacional
Las conjunciones son conectores que permiten la comprensión de una oración. Estos conectores no tienen significado propio, solo adquieren sentido según su función en la oración.
Ejemplo 1
Yo tengo muchos libros y me encanta leerlos.
Ejemplo 2
No soy biólogo, sin embargo, me encanta conocer sobre el mundo natural.
Ejemplo 3
¿Tienes ganas de asistir o prefieres quedarte en casa?
Ejemplo 4
Las guerras destruyen al mundo, es decir, constituyen una plaga social.
Ejemplo 5
Paúl no supo explicarme cómo lo hizo.








