En parejas o en pequeñas comunidades, realicen lo siguiente:
Respondan estas preguntas en el cuaderno.
(pregunta 1)
¿Cómo sintieron su cuerpo al hacer esos movimientos?
- Recuerda los movimientos que hiciste con la música en plenaria.
- Describe la sensación: ¿te cansaste, te divertiste, te faltó aire?
Respuesta orientativa: «Sentí mi cuerpo con mucha energía y alegría; con la música rápida me agité y me latió fuerte el corazón, y con la lenta me sentí tranquilo(a) y relajado(a)».
(pregunta 2)
¿Qué partes de su cuerpo usaron para realizar esos movimientos?
- Piensa movimiento por movimiento.
- Nombra las partes del cuerpo que participaron.
Respuesta orientativa: «Usé brazos y manos para agitar y saludar, piernas y pies para saltar y caminar, cadera para girar, y el tronco para inclinarme; la cabeza también se movió al mirar a mis compañeros».
(pregunta 3)
¿En qué otros momentos han usado esas partes del cuerpo?
- Recuerda tu día en casa, en la escuela y en la comunidad.
- Da ejemplos concretos de cada parte del cuerpo.
Respuesta orientativa: «Uso mis brazos para abrazar a mi mamá y lavarme los dientes, mis piernas para subir la escalera y jugar fútbol, mis manos para escribir y comer, y mis pies para caminar a la escuela».
(pregunta 4)
¿Qué movimientos se les hicieron más difíciles?, ¿por qué?
- Identifica el movimiento que más te costó.
- Explica la razón: falta de práctica, equilibrio, fuerza o miedo.
Respuesta orientativa: «Me costó trabajo pararme en un pie y girar, porque pierdo el equilibrio; y estirar los brazos muy arriba, porque todavía no tengo mucha fuerza ni práctica en esos movimientos».
Compartan sus respuestas con el grupo.
- Cada pareja lee sus respuestas en voz alta.
- Los demás escuchan con respeto y notan qué respuestas se parecen.
Respuesta orientativa: «Descubrimos que a casi todos les costó el equilibrio y que todos usamos piernas y brazos en casi todos los movimientos del día».









