En comunidad, salgan al patio y realicen esta actividad: a) manténganse de pie, con distancia entre ustedes, y cierren los ojos; b) presten atención a lo que perciben mediante sus sentidos; c) escuchen las descripciones del maestro sobre cómo era antes la escuela y su paisaje, y cómo son ahora.
Respuesta orientativa: Al cerrar los ojos y mantenerse de pie con distancia, los sentidos se agudizan: se perciben sonidos (vientos, pájaros, voces), olores (hierba, tierra, comida del comedor), temperaturas y texturas del aire. Se trata de observar cómo el oído, el olfato y el tacto recogen información que normalmente pasa desapercibida cuando se usa la vista.
Respuesta orientativa: Con los ojos cerrados conviene hacer una lista mental o oral de lo percibido: por ejemplo, "escucho un pájaro", "huelo el pasto", "siento el sol en la cara". Esto entrena la atención sensorial y la capacidad de describir con precisión, habilidades clave para observar y comunicar.
Respuesta orientativa: Al escuchar al maestro, se comparan dos imágenes: la del pasado (edificio más antiguo, menos árboles, otro tipo de patio) y la del presente. El alumno debe identificar semejanzas y diferencias, reconocer que el espacio escolar cambia con el tiempo y valorar cómo esos cambios afectan a quienes lo habitan.









