Reflexiona sobre lo que sientes cuando piensas en algo que te agrada y en cómo es diferente a lo que te provoca algo que te desagrada; identifica las sensaciones que producen cambios en el gesto de tu cara.
Ejemplo: cuando pruebas el sabor de tu helado favorito o un vaso con leche agria.
- Al pensar en el helado favorito, la anticipación provoca una sensación agradable: se estimula la salivación y aparece una sonrisa, la frente se relaja y los ojos se iluminan (gesto de gusto y agrado).
- Al pensar en la leche agria, aparece una sensación desagradable: se frunce el nariz, se arruga la frente, se cierran los labios y hasta la lengua rechaza el sabor (gesto de rechazo o asco).
- Comparación: la sensación agradable es de bienestar y apetito (el cuerpo se acerca a lo que agrada), mientras que la desagradable es de rechazo y alerta (el cuerpo se aleja y el rostro se tensa).
Lo agradable genera bienestar, sonrisa y cercanía; lo desagradable genera rechazo, fruncimiento del rostro y alejamiento.
Sensaciones que producen cambios en el gesto de la cara:
- Agrado/gusto: sonrisa, mejillas elevadas, ojos abiertos y relajados, cejas en posición natural.
- Asco o rechazo: nariz fruncida, labios apretados o curvados hacia abajo, frente arrugada, lengua que empuja hacia fuera.
- Miedo o sorpresa: ojos muy abiertos, cejas levantadas, boca entreabierta.
- Enojo: cejas bajas y juntas, mandíbula apretada, labios finos.
Las sensaciones agradables (gusto, alegría) relajan y sonríen el rostro; las desagradables (asco, miedo, enojo) tensan la frente, fruncen la nariz y aprietan la boca.





