De manera individual, pero sin olvidar que eres parte de una comunidad, haz lo que se indica.
Con supervisión de tu maestra o maestro de Educación Física, realiza con cuidado los siguientes movimientos.
- Preparación. Colócate de pie, con los pies separados al ancho de los hombros, la espalda recta y la mirada al frente. Pide a tu maestra o maestro que observe tu postura antes de empezar.
- Movimiento 1: flexión de tronco. Con las piernas ligeramente flexionadas y las manos apoyadas en los muslos, inclina el tronco hacia adelante sin curvar la espalda. Mantén 3 segundos y sube lentamente. Repite 5 veces.
- Movimiento 2: flexión de rodillas (sentadilla). Extiende los brazos al frente a la altura de los hombros, baja flexionando las rodillas como si fueras a sentarte en una silla imaginaria, sin que las rodillas pasen la punta de los pies. Mantén 3 segundos y sube. Repite 5 veces.
- Movimiento 3: combinación. Une los dos movimientos anteriores: baja el tronco y flexiona las rodillas al mismo tiempo, con los brazos extendidos al frente. Mantén 3 segundos y regresa a la posición inicial. Repite 5 veces.
- Respiración y cierre. Inhala por la nariz y exhala por la boca tres veces. Estira los brazos hacia arriba y relaja los hombros.
- Registro. Al terminar, comenta con el grupo qué articulaciones y músculos sentiste trabajar (rodillas, cadera, columna, brazos) y por qué es importante calentar antes de moverse.
Respuesta orientativa: Los movimientos muestran cómo las extremidades (piernas y brazos) y el tronco trabajan de forma coordinada; la flexión de rodillas fortalece las piernas y la flexión de tronco moviliza la columna. Realizarlos con supervisión y despacio evita lesiones y ayuda a reconocer los límites del propio cuerpo.
Para saber más sobre el movimiento de las extremidades, consulta Nuestros saberes: Libro para alumnos, maestros y familia.









