De manera colectiva y siendo respetuosos, reúnanse en pequeñas comunidades para armar un detector de sonido aprovechando las propiedades que tienen algunos materiales.
- Formen pequeñas comunidades de 3 o 4 integrantes y asignen roles: quien sostiene el recipiente, quien tensa la tela y quien registra lo que observan.
- Reúnan los materiales: 30 cm de tela o mantel plástico, un recipiente vacío de plástico delgado de 15 cm de diámetro, una liga gruesa o resorte, 2 cucharadas soperas de arena, sal fina o harina de trigo (de preferencia coloreada) y un radio o grabadora.
- Cubran el recipiente con la tela o el mantel plástico, procurando que quede bien estirado.
- Sujeten la tela o el mantel con la liga o el resorte para que quede bien tenso.
- Coloquen las 2 cucharadas de arena, sal o harina sobre la tela tensa.
- Enciendan el radio o la grabadora cerca del detector y observen cómo las partículas saltan con las vibraciones del sonido.
- Registren en una tabla qué ocurre cuando el sonido es fuerte, suave, agudo o grave.
Respuesta orientativa: El detector funciona porque las ondas sonoras hacen vibrar la tela tensa; esa vibración se transmite a la arena, sal o harina, que salta y dibuja patrones. Con sonidos fuertes las partículas saltan más; con sonidos suaves, casi no se mueven. Así se comprueba que el sonido es una vibración que se transmite por el aire y que los materiales responden de distinta manera según su tensión y elasticidad.









