En asamblea, comparen sus tablas. Con ayuda de su maestra o maestro:
Identifiquen características comunes del grupo.
- Cada estudiante muestra su tabla elaborada previamente (gustos, rutinas de casa, juegos, comportamiento).
- Se anotan en el pizarrón las coincidencias que aparecen en tres o más tablas.
- Se agrupan las coincidencias por categorías: juegos, comidas, rutinas, formas de convivir.
- Se eligen las cinco características que más se repiten como rasgos comunes del grupo.
Respuesta orientativa: Ejemplos de características comunes pueden ser: jugar fútbol, ver caricaturas, ayudar en casa, tener mascota, celebrar cumpleaños. El grupo reconoce que comparte gustos y rutinas que lo identifican como colectivo.
Reconozcan las necesidades colectivas e individuales más comunes.
- Se pregunta al grupo: ¿qué necesitamos para estar bien en el salón?
- Se separan las respuestas en dos columnas: necesidades colectivas (de todos) y necesidades individuales (de cada quien).
- Se marcan las que aparecen con mayor frecuencia.
Respuesta orientativa: Necesidades colectivas: respeto, turnos para hablar, materiales compartidos, un aula limpia, apoyo del docente. Necesidades individuales: ser escuchado, tener un espacio propio, recibir ayuda cuando algo cuesta, sentirse incluido.
Individualmente, verifica si tus compañeras y compañeros tienen claras tus necesidades y reconocen tus características.
- Cada estudiante escribe en una tarjeta dos características propias y una necesidad personal.
- Comparte la tarjeta con el grupo y pregunta: ¿me conocen así?
- Se registra si los compañeros aciertan o no, y se conversa sobre cómo mejorar el conocimiento mutuo.
Respuesta orientativa: Si los compañeros no reconocen tus características o necesidades, se propone dedicar momentos de la semana para compartir gustos y formas de ser, escuchando con atención y sin burlas, para fortalecer la convivencia y el sentido de pertenencia.









