De manera individual, considerando la experiencia en colectivo, lee y reflexiona sobre los siguientes planteamientos.
¿Cambió tu forma de pensar sobre ti?
- Recuerdo cómo me describía antes de trabajar en equipo (por ejemplo: "no soy bueno para hablar").
- Comparo con lo que ocurrió durante el proyecto: participé, aporté ideas, escuché a otros.
- Identifico al menos una capacidad que no reconocía en mí.
Respuesta orientativa: Sí, cambió. Antes pensaba que no podía organizar actividades y ahora sé que puedo proponer ideas y coordinar a mi equipo. Reconocí que soy responsable cuando cumplo los acuerdos.
¿Ha cambiado tu opinión sobre los integrantes de tu comunidad de aula? ¿De qué forma?
- Comparo la primera impresión que tenía de mis compañeros con lo que observé al convivir.
- Menciono acciones concretas: ayudar, compartir materiales, explicar una tarea.
- Concluyo cómo esa nueva mirada mejora el ambiente del grupo.
Respuesta orientativa: Sí cambió. Pensaba que algunos compañeros eran callados o distraídos y descubrí que son buenos para dibujar, explicar o animar al grupo. Ahora los valoro más y confío en ellos para trabajar en equipo.
¿Qué habilidades y destrezas identificaste en tus compañeras y compañeros?
- Enumero habilidades observadas: escuchar, dibujar, escribir, calcular, organizar, exponer.
- Relaciono cada habilidad con una tarea del proyecto.
- Reconozco que la suma de habilidades fortalece al grupo.
Respuesta orientativa: Identifiqué que algunos son muy buenos para dibujar y hacer carteles, otros para exponer frente al grupo, otros para organizar el material y otros para resolver cuentas. Todas esas destrezas ayudaron a que el proyecto saliera bien.
Señala dos cosas que no conocías de tus compañeras y compañeros.
- Pienso en datos personales o gustos que descubrí al convivir.
- Los escribo de forma respetuosa, sin exponer información privada.
Respuesta orientativa: No sabía que una compañera toca el violín ni que un compañero ayuda a su familia en un puesto los fines de semana. Conocer eso me ayudó a entenderlos mejor y a respetar sus tiempos.
¿Qué podrías mejorar de tu persona según las características que reconociste?
- Elijo una característica propia que necesite fortalecerse (por ejemplo: hablar en público).
- Defino una meta pequeña y medible.
- Establezco cómo la voy a practicar.
Respuesta orientativa: Podría mejorar mi paciencia para escuchar sin interrumpir y mi seguridad al hablar frente al grupo. Me propongo esperar mi turno y practicar mi exposición en casa antes de presentarla.
¿Qué harías para satisfacer las necesidades personales que identificaste?
- Nombro la necesidad (aprender más, sentirse escuchado, pedir ayuda).
- Propongo acciones concretas y a quién puedo acudir.
- Reviso si la acción depende de mí o requiere apoyo de otros.
Respuesta orientativa: Para sentirme más seguro pediría ayuda a mi maestra cuando no entienda algo y practicaría en casa lo que me cuesta. También hablaría con mi familia sobre lo que necesito y organizaría mejor mi tiempo de estudio.










