En asamblea, comenten las siguientes preguntas sobre la historia de Paula y su abuelo.
¿Por qué es importante que Paula le diga a su abuelo lo que piensa del saludo de mano?
- Expresar lo que sentimos permite que los demás conozcan nuestros límites y preferencias.
- Si Paula calla, su abuelo puede seguir saludándola de una forma que la incomoda, aunque no sea su intención.
- Hablar con respeto fortalece la confianza y evita malentendidos.
Porque así su abuelo conoce cómo se siente ella y puede respetar su decisión; además, Paula ejerce su derecho a decir no ante un contacto que le desagrada.
¿Consideran que el abuelo de Paula respetó su decisión?, ¿por qué?
- Respetar una decisión significa aceptar lo que la otra persona quiere para su cuerpo y sus sentimientos.
- Si el abuelo escucha y cambia su forma de saludar, demuestra respeto; si insiste, no la respeta.
- El respeto se nota cuando no se presiona ni se hace sentir culpable a la otra persona.
Depende de la historia: si el abuelo escuchó y dejó de forzar el saludo, sí respetó su decisión; si insistió, no la respetó, porque no tomó en cuenta lo que Paula sentía.
¿Ustedes comunican lo que les agrada y desagrada?, ¿respetan la decisión de otras personas sobre lo que les agrada o no?, ¿por qué?
- Comunicar lo que nos agrada o desagrada ayuda a que los demás nos traten como queremos.
- Respetar la decisión de otra persona significa no obligarla a hacer algo que no quiere.
- Respetar es importante porque cada persona tiene derecho a decidir sobre su cuerpo y sus gustos.
Sí, es importante comunicarlo con respeto; y sí debemos respetar lo que otras personas deciden sobre lo que les agrada o no, porque todas y todos tenemos derecho a elegir y a ser escuchados.
¿Cómo se sienten al expresar lo que les incomoda?
- Al principio puede dar miedo o vergüenza.
- Después de expresarlo, muchas personas sienten alivio y tranquilidad.
- Expresarlo con respeto ayuda a que los demás entiendan y a sentirse más seguros.
Texto informativo: el semáforo de la integridad personal
- El semáforo regula el paso: luz roja detiene, luz verde avanza.
- En la vida diaria, podemos poner un "alto" cuando algo nos incomoda o pone en riesgo nuestra integridad.
- Podemos decir "¡no!" ante un contacto desagradable o cuando sentimos que nuestra seguridad está en riesgo.
- También podemos permitir lo que sí nos agrada, como un apretón de manos cuando se reconoce nuestro trabajo escolar.
Respuesta orientativa: Aprender a poner límites es parte de la integridad personal: decir no a lo que nos hace sentir mal y sí a lo que nos hace sentir bien, siempre con respeto hacia los demás.
Puede sentirse nervios o miedo al inicio, pero luego tranquilidad y seguridad, porque se defiende el derecho a sentirse bien y a poner límites.









