Dialoga con las personas que integran tu red de seguridad personal para que, de manera comunitaria, definan una palabra de seguridad que refleje tus gustos o intereses.
- Reúnete con las personas de confianza de tu red (familia, docentes, cuidadores).
- Cada quien propone una palabra ligada a un gusto o interés tuyo (por ejemplo: un deporte, un animal, una comida).
- Elijan por consenso una sola palabra que todos recuerden con facilidad.
- Acuerden que, al escucharla, actuarán de inmediato para ayudarte.
Respuesta orientativa: La palabra de seguridad es un código acordado en familia que funciona como señal de alerta. Debe ser fácil de recordar, difícil de adivinar por extraños y estar vinculada a un gusto personal. Ejemplos: "tiburón", "mango", "cometa".









