Reunidos en comunidades, dialoguen y participen en el siguiente ejercicio:
Con los datos de su investigación, mencionados en los incisos a y b de "Planificamos", debatan en torno a los alimentos, escuchando las opiniones argumentadas de los participantes.
Respuesta orientativa: El debate debe partir de los datos recogidos en la investigación previa. Se sugiere organizar dos rondas: en la primera, cada comunidad presenta sus hallazgos sobre los alimentos que consume; en la segunda, se contrastan las opiniones con argumentos basados en la información recabada. El moderador debe asegurar que todos escuchen con respeto y que las conclusiones se anoten para el tríptico.
Una comunidad representará a los alimentos hechos a partir del maíz, para señalar sus virtudes alimenticias, vitaminas, proteínas y sabor.
Respuesta orientativa: Los alimentos derivados del maíz, como la tortilla, el atole o los tamales, aportan carbohidratos complejos, proteínas vegetales, vitaminas del complejo B y minerales como el magnesio. Su sabor es versátil y forma parte de la cultura alimentaria mexicana. La comunidad que los represente debe destacar que, consumidos con moderación y acompañados de otros grupos de alimentos, contribuyen a una dieta equilibrada.
Otra comunidad defenderá las mismas cualidades, pero en este caso, de las golosinas y productos "chatarra" encontrados en su investigación.
Respuesta orientativa: Las golosinas y productos chatarra suelen aportar calorías vacías, altos niveles de azúcares, grasas saturadas y sodio, con escaso valor nutricional. Su sabor intenso y su bajo costo explican su consumo frecuente, pero no deben sustituir a los alimentos nutritivos. La comunidad que los defienda puede reconocer su atractivo, pero debe concluir que su consumo debe ser ocasional y en porciones pequeñas.
La última comunidad elegirá los alimentos de su preferencia, y argumentará su elección, incluso si se trata exclusivamente del sabor.
Respuesta orientativa: Cada comunidad puede elegir alimentos como frutas, verduras, leguminosas o platillos típicos, y argumentar su elección con base en el sabor, la tradición o su valor nutricional. Es válido defender el sabor como criterio, pero se recomienda complementar con razones nutricionales. La conclusión debe apuntar al equilibrio y la mesura en el buen comer.
Paso final
Tomen en cuenta los conocimientos adquiridos en la investigación, las lecturas y los argumentos expuestos y escuchados para iniciar la elaboración del tríptico.
Respuesta orientativa: El tríptico debe integrar los argumentos del debate, datos de la investigación y recomendaciones sobre una alimentación equilibrada. Se sugiere incluir una sección de alimentos saludables, otra de productos chatarra y una conclusión con propuestas para mejorar la dieta en la comunidad.










