Identifica y explica las cinco estrategias clave de la evaluación formativa que propone William (Ravela et al., 2017).
- Compartir, clarificar y comprender, colectivamente, las intenciones educativas y los criterios de logro. Docente y estudiantes construyen juntos qué se va a aprender y cómo se reconocerá un buen desempeño.
- Diseñar y ejecutar actividades y tareas que ofrezcan evidencia de lo que cada estudiante aprende. Las tareas se planifican para producir evidencias observables del aprendizaje.
- Proporcionar devoluciones que movilicen el aprendizaje. La retroalimentación debe ser oportuna, específica y orientada a la acción del estudiante.
- Activar a los estudiantes como fuente de aprendizaje para sus pares. El trabajo entre iguales genera andamiaje y coevaluación.
- Activar a cada estudiante como responsable de su propio aprendizaje. Se promueve la autorregulación y la autoevaluación.
Las cinco estrategias son: clarificar intenciones y criterios; diseñar tareas que evidencien aprendizajes; dar devoluciones que movilicen el aprendizaje; activar a los pares como fuente de aprendizaje; y activar al estudiante como responsable de su propio aprendizaje.








