Continuación de la lectura (parte 2)
El descubrimiento de la región por exploradores extranjeros provocó saqueo para favorecer la "inversión" de capitalistas interesados en extraer sus riquezas: piedra y arena para carreteras del sureste, minerales no metálicos para la industria microelectrónica, agua para presas y maderas preciosas (caoba y cedro), además de la exploración de flora y fauna con fines de investigación. Empresas privadas han devastado los Chimalapas con apoyo de ganaderos y funcionarios enriquecidos por megaproyectos de extracción minera y tala de árboles, que dejan terrenos infértiles y afectan la supervivencia de las comunidades.
Indígenas zoques y zapotecos de Oaxaca, habitantes de los Chimalapas, disputan la posesión de tierras con indígenas tsotsiles y zoques del vecino estado de Chiapas; esto ha provocado una larga confrontación porque ambas partes exigen que se respeten los acuerdos limítrofes entre las dos entidades federativas.
Dato del recuadro: en 1687, los pueblos originarios de los Chimalapas compraron a la Corona española sus propias tierras por veinticinco mil pesos de oro para tener reconocimiento jurídico.











