Ordenar las acciones a)–j) de acuerdo con su nivel de complejidad y con la secuencia: cómo experimentar con el juego y cómo jugarlo.
Criterio de orden: se agrupan en tres niveles de complejidad creciente según la fase del proyecto.
Nivel 1 — Baja complejidad: preparar y experimentar con el juego
- i) Elaborar lista de materiales e instrumentos de investigación (recurso base).
- a) Organizar la estructura de participación (quiénes juegan y cómo).
- f) Definir tareas y responsabilidades de cada integrante.
- c) Investigar, diseñar y proponer distintos tipos de juegos modificados (experimentación).
- d) Escribir en fichas las propuestas para analizar y anotar.
Nivel 2 — Complejidad media: organizar la implementación
- g) Diseñar materiales y prever tiempos, espacios y recursos humanos.
- b) Determinar el número de sesiones para implementar el proyecto.
- h) Realizar un cronograma de participación para la puesta en marcha.
Nivel 3 — Alta complejidad: jugar y garantizar la inclusión
- e) Establecer momentos para reestructurar acciones defensivas y ofensivas durante la implementación (jugar el juego y ajustarlo en vivo).
- j) Determinar las acciones que favorezcan la participación de todas y todos, considerando discapacidad, necesidad educativa especial o barrera para el aprendizaje (decisión de mayor complejidad y alcance).
Justificación de orden: la lógica va de lo individual/recurso (i, a, f) → a la creación del juego (c, d) → a la logística (g, b, h) → a la ejecución reflexiva e inclusiva (e, j).
i, a, f, c, d, g, b, h, e, j (de menor a mayor complejidad).




