En comunidad, reflexionen y escriban ideas sobre cómo combatir el problema de la infodemia en su aula, respondiendo las preguntas guía.
¿Cómo pueden distinguir una fuente confiable de una que no lo es?
- Verifican si el autor o la institución responsable es identificable y tiene credenciales o experiencia reconocible en el tema.
- Comprueban si la fuente cita sus referencias y permite contrastar los datos con otras fuentes.
- Observan si el sitio o medio tiene una finalidad clara (informativa) y no solo persuasiva o comercial.
Una fuente es confiable cuando es transparente sobre su autoría, sus evidencias y sus intereses, y sus datos pueden ser verificados en otras fuentes reconocidas.
¿Qué pueden observar en una información para descartar alteración, manipulation o artificios con fines de engañar a la sociedad?
- Detectan títulos sensacionalistas que prometen impacto emocional inmediato sin sustento (clickbait).
- Revisan si las imágenes o videos tienen fecha, contexto y autoría, descartando ediciones o recortes fuera de contexto.
- Buscan datos incompletos, cifras sin fuente, sesgo de confirmación o lenguaje que incite al miedo y a compartir sin reflexionar.
Se deben descartar las informaciones con títulos alarmistas sin evidencia, datos sin fuente, imágenes o videos editados o fuera de contexto y un lenguaje diseñado para provocar respuestas emocionales impulsivas.
¿Cómo pueden verificar si la información que consultan es o no verídica?
- Contrastan la noticia con al menos dos o tres medios o fuentes confiables distintas.
- Consultan verificadores de datos (fact-checkers) y las fuentes originales citadas.
- Revisan la fecha de publicación y el contexto completo antes de aceptar o compartir el contenido.
La información se verifica contrastándola con fuentes independientes y confiables, revisando la fuente original citada y confirmando fecha y contexto del dato.
¿Qué le sugieren a una persona adulta para evitar o prevenir la infocracia, si está interesada en informarse mediante las redes sociales?
- Recomiendan seguir cuentas verificadas y medios con línea editorial transparente, evitando compartir de forma impulsiva.
- Sugieren desconfiar de mensajes que llegan reenviados sin fuente y verificar antes de compartir.
- Proponen leer la información completa y contrastarla antes de opinar o difundirla.
Se sugiere seguir fuentes verificadas, no compartir sin verificar, contrastar la información con medios confiables y cuestionar siempre el origen de lo que se recibe por redes sociales.








