Identificar en qué momento las representaciones de la realidad se transforman en una manifestación artística.
- La representación de la realidad es inherente al ser humano: dibujar, narrar o reproducir con el cuerpo lo que nos rodea.
- Se convierte en manifestación artística cuando adquiere intención expresiva y estética: el creador comunica una idea, emoción o visión del mundo.
- Requiere además un lenguaje propio (cuerpo, espacio, tiempo) y un receptor dispuesto a experimentar la obra.
- En síntesis: la representación se vuelve arte cuando pasa de reproducir a interpretar y comunicar con valor estético.
Cuando la representación adquiere intención expresiva y comunica una idea o emoción mediante el lenguaje artístico (cuerpo, espacio, tiempo).









