(Etapa 1)
Diseñar y realizar un árbol de vida en el que se considere el pensamiento estratégico en la resolución de situaciones individuales y colectivas para fomentar el juego limpio y la confrontación lúdica.
- Definir el propósito: el árbol de vida es una representación visual del proyecto de vida personal y colectivo, donde cada rama simboliza un horizonte de expectativas.
- Elegir la estructura: raíz (valores y actitudes), tronco (conocimientos y habilidades), ramas (metas personales), hojas (metas colectivas) y frutos (resultados esperados).
- Integrar el pensamiento estratégico: en cada rama anotar la situación individual o colectiva que se quiere resolver, los recursos disponibles y la estrategia a seguir.
- Vincular con el juego limpio: incluir compromisos de convivencia (respeto, equidad, cooperación) en las ramas de confrontación lúdica.
- Revisión colectiva: compartir el árbol con el grupo y ajustar las ramas según la retroalimentación, aplicando mejora continua.
Un árbol de vida construido con raíz (valores), tronco (habilidades), ramas (metas) y frutos (logros), que incorpora estrategias de resolución de conflictos y compromisos de juego limpio.








