Respuesta orientativa: Un argumento es válido cuando su conclusión se sigue necesariamente de sus premisas (condición formal/estructural): si las premisas son verdaderas, la conclusión también debe serlo. Para que sea también verdadero, todas sus premisas deben ser verdaderas o al menos verosímiles y suficientes. Un argumento que es simultáneamente válido (forma correcta) y verdadero (premisas verdaderas) se denomina argumento 'sólido' o 'correcto'. Las condiciones son: 1) Estructura lógicamente válida; 2) Premisas verdaderas o aceptables; 3) Suficiencia de las premisas para sostener la conclusión; 4) Relevancia de las premisas respecto a la conclusión.