Lectura
Motivos del interlocutor
El motivo que tiene una persona, en términos generales, no es solo intuitivo, sino que posee una tensión psíquico-espiritual que mueve y provoca una acción. Un tema puede funcionar como motivo principal para algunos interlocutores, y ser secundario para otros.
Un acto de habla tiene un componente emocional, y la motivación es esencial en el proceso comunicativo. Depende de la pericia del comunicador o comunicadora que los interlocutores acepten los puntos de vista que expone, los entiendan y les interesen. En los motivos del interlocutor o interlocutora intervienen varios objetivos: aprender sobre un tema, pasar un rato agradable o compartir con amigos y amigas, etc.
La motivación es la que impulsa los actos de habla, e influye en la elección de las palabras y el tono que utilizamos. Por lo cual, la motivación se hace evidente en la intención comunicativa subyacente (ilocución) expresada por el hablante durante la comunicación.
El punto de vista desde el cual se emite el mensaje modela la intención comunicativa y condiciona la interpretación de los mensajes de los otros hablantes.
Por ello, los discursos deben ser analizados desde su nivel denotativo y connotativo. Lo denotativo es aquello que se ve inmediatamente, lo que significa literalmente. Mientras que lo connotativo tiene que ver con lo que está detrás del discurso, qué pretende el orador mostrar por medio de metáforas e imágenes.
Cada persona, al hablar, tiene sus motivaciones, así como el derecho a expresarlas.
Interculturalidad
El éxito de una saludable convivencia radica en aprender a entender los motivos que guían los puntos de vista de las personas que nos rodean y respetarlos.
¿Crees que en las redes sociales se respetan los puntos de vista? Explica.
Competencia comunicacional
'Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz.' — Leonardo Da Vinci
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