Parafraseo aplicado a un texto literario
ectura atenta del texto
La rana que quería ser una rana auténtica
Había una vez una rana que quería ser una rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.
Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una rana auténtica.
Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.
Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena rana, que parecía pollo.
Monterroso, Augusto. (s.f.)
dentificación de las ideas principales
escripción de los personajes
- Rana: personaje principal. Busca su autenticidad a costa de la aceptación de los demás.
- Otros: la sociedad que la juzga y la usa según su conveniencia.
laboración de un esquema de las acciones del cuento
| Introducción | Nudo | Desenlace |
|---|---|---|
| La rana buscaba ser auténtica y trabajaba en ello. | Se compró un espejo para buscar su autenticidad. Buscó la opinión de los otros. Los otros se fijan en su cuerpo. | Se deja arrancar las ancas para que se las coman. |










