a) Las personas que hablan son muy cercanas, son hermanos. Lo sabemos porque usan las palabras de familiaridad ñaño y ñañita y se hablan de tú.
b) No es claro el grado de familiaridad porque solamente habla la niña y no hay una respuesta. La niña anima a alguien que corre en una competencia ('Vamos, tú sí puedes. ¡Corre!').
c) No hay familiaridad entre la persona que habla y el mesero al que se dirige. Lo sabemos porque le dice: 'Señor mesero' y le habla de usted.










