Los colonizadores españoles y su relación con los africanos y sus descendientes
Muchos africanos participaron en la conquista de América junto al ejército español. En esta época los españoles acostumbraban a tener auxiliares africanos y el que no tenía auxiliar pasaba penurias.
Los colonialistas españoles decían que los africanos eran excelentes peleadores y fueron usados para competencias, seguridad y como cargadores. Durante muchos años los esclavizados africanos sirvieron a los conquistadores. Los africanos en América tendrían la motivación de desarrollar experiencia en combate para ganar la libertad, la típica recompensa de un conquistador negro o riqueza, en el caso de libertos voluntarios (Restall, 2003: 61 y Thomas, 1999).
La conquista de América por España. Colón y su pequeño grupo de castellanos desembarcaron en una pequeña isla antillana bautizada, en un principio, con el nombre de La Española, pensando que se encontraban en la famosa Cipango, región que suponían estaba situada en la región oriental asiática. La primera dificultad que tuvieron que superar este pequeño grupo de españoles en América fue el adaptarse a un clima muy distinto al europeo y a sus condiciones geográficas totalmente desconocidas: por una parte, grandes extensiones de tierras desérticas y, por otra, regiones montañosas difíciles de superar (la gran cordillera andina) (Cuervo Alvarez, 2016, pág. 105).
El origen de los africanos secuestrados
El origen geográfico de los esclavizados/as negros/as, destinados a América, es muy variado y cubre la costa occidental africana y la costa de Mozambique en la oriental. Dada la influencia musulmana en el norte africano, ya en el siglo XVI la corona española prohibió el traslado a América de esclavizados/as de zonas al norte del río Senegal. Los portugueses trajeron sus esclavizados principalmente de las regiones del Congo, Angola y Mozambique. Los ingleses se concentraron en la zona de la alta Guinea. En realidad, muchos de los esclavos capturados en otras regiones se vendieron en las desembocaduras de los ríos Níger y Congo (Simó, 2006:13).









