Eva y sus descendientes sobrevivieron a diversas travesías, formando grupos de aproximadamente 200 personas, organizados en familias compuestas por entre 5 y 20 miembros, todos compartiendo el mismo gen mitocondrial que se ha transmitido a toda la humanidad a lo largo del tiempo.
Los registros climáticos permitieron tener pistas de los viajes que emprendieron nuestros primeros ancestros y la salida de África, pero no todos sobrevivieron, pues tuvieron que salir en busca de comida, recursos y tierra. Los bruscos cambios climáticos como ciclos largos de sequías y temporadas de inundaciones fueron la causa por la que tuvieron que recorrer miles de kilómetros.
En conclusión, África es cuna de formación de las especies humanas que poblaron nuestro planeta; es "un laboratorio humano natural".
El éxodo y la supervivencia
Nuestra supervivencia ha estado inextricablemente ligada al clima. Cuando las condiciones climáticas eran favorables, nuestros antepasados podían aventurarse más lejos, encontrar mayores recursos alimentarios y prosperar. Sin embargo, durante la era de hielo y las implacables tormentas de arena, se vieron obligados a permanecer en lugares específicos para protegerse y observar los momentos y rutas propicias durante ciertos periodos.
La dieta de nuestros antepasados incluía productos del Mar Rojo, como ostras, almejas y moluscos, entre otros. Desafortunadamente, con el tiempo, la salinidad de las aguas…










