Las haciendas de La Concepción, Cuajara, Caldera, Carpuela y Salinas fueron importantes centros de levantamientos, que incluso precedieron a los enfrentamientos independentistas. Uno de los sucesos más conocidos sucedió en 1778, por la esclavizada Martina Carrillo de la hacienda La Concepción, y su exigencia ante la autoridad central de la Real Audiencia de Quito de mejores tratos por parte de los administradores de la hacienda. Este hecho es importante, en tanto que a raíz del mismo "se definen los tiempos y la carga de trabajo para los esclavizados y los básicos derechos de alimentación y cuidado" (Chaves, 2010).
Todos estos acontecimientos, además de otros no mencionados en este texto, son muestra de los aportes que la población afroecuatoriana contribuyó en el contexto de los procesos independentistas. Además de que un gran porcentaje de los soldados de las tropas que luchaban por la independencia eran afrodescendientes, las exigencias que se exponían en las revueltas y rebeliones por parte de esclavizados constituyeron una significativa aportación al debate sobre derechos y libertades que todo ser humano debe tener.










