Al mismo tiempo, se implementó el "Convict Leasing System" o Sistema de arrendamiento de convictos, el cual permitió a los terratenientes obtener mano de obra sin pagar salarios, aprovechándose de la ilegalidad de la esclavitud. Se autorizaba el trabajo forzado como castigo para quienes habían sido condenados legalmente, lo que fue utilizado como base legal para este sistema. Los Códigos Negros se utilizaron para arrestar a afroamericanos por vagancia y otros delitos menores, y posteriormente, eran "alquilados" como trabajadores.
La abolición de la esclavitud no eliminó el racismo y la discriminación sistémica. Los esclavizados liberados a menudo enfrentaron hostilidad, discriminación y violencia por parte de grupos supremacistas blancos, lo que llevó a linchamientos y disturbios raciales.
Tejiendo con las palabras
Harriet Tubman, Defensora de la Libertad
(Tomado del cuento "Buenas noches niñas rebeldes. 100 historias de mujeres extraordinarias." Por Elena Favilli y Francesca Cavallo)










