PRESENTACIÓN
El texto que tienes en tus manos constituye el segundo de una serie de módulos dedicados a la Etnoeducación, es decir, al proceso de conocer, comprender, valorar y amar la producción cultural del pueblo afroecuatoriano, históricamente invisibilizado, tanto de la Historia en cuanto realidad, como de la Historiografía en cuanto construcción intelectual sobre la realidad, y cuyo proceso de liberación es tarea de todos, a fin de que podamos compartir y disfrutar de sus invaluables aportes intelectuales, éticos, estéticos, artísticos, gastronómicos, etc.
Fruto de un proceso colectivo, responsable y comprometido con la comunidad afroecuatoriana, cuya iniciativa en la construcción de estos productos ha sido fundamental, el Estado ecuatoriano, a través de su órgano ejecutor, el Ministerio de Educación y la Secretaría de Educación Intercultural Bilingüe y la Etnoeducación (SEIBE), expresa su sentimiento de regocijo al entregar este trabajo a la comunidad educativa nacional, pues con él se empieza a saldar, desde el ámbito educativo, la deuda histórica que tenemos con la comunidad afroecuatoriana.
Siendo, como es, la educación un asunto ético, afectivo, a través del cual se construyen y reconstruyen las formas de hacer y saber hacer de las sociedades, su cultura material y espiritual de vida, con la mirada puesta en la utopía posible del Buen Vivir, este segundo Módulo de Etnoeducación para docentes de Subnivel Elemental de Educación General Básica, ha sido elaborado y diseñado con calidad y calidez, con la razón y la sensibilidad puestas en todas las maestras y maestros, para quienes está destinado de modo principal. Convirtiéndonos todos en Obreros de esta Minga como nos lo enseñó Juan García Salazar, Maestro y Pionero de la Etnoeducación Ecuatoriana, podamos construir una nación unida en su diversidad, solidaria y justa, equitativa y armónica, fuerte y segura contra toda forma de discriminación y exclusión.
Que cada lectura y cada diálogo; cada cuento y cada leyenda e historia; en fin que los conocimientos que ustedes maestros y maestras, puedan recrear sean las puertas que nos franqueen el paso de un pasado evidentemente inaceptable hacia un mundo pleno donde nuestras niñas y nuestros niños puedan mirarse y reconocerse sin opacidades, como notas, acordes y armonías capaces de entonar, a una sola voz, esa sinfonía única y maravillosa que es múltiple, pero una y la misma: la humanidad.









