Realiza, con apoyo de tus padres o familiares mayores de edad, un recorrido por tu comunidad a los espacios públicos donde juegas frecuentemente con tus amigos (parques, plazas, centros deportivos o canchas).
Revisa si existe el riesgo de sufrir algún accidente como los siguientes:
- Cortaduras provocadas por vidrios rotos dispersos por el suelo.
- Caídas en desniveles u hoyos no visibles en la tierra.
- Heridas por el roce con juegos oxidados.
Respuesta orientativa: En el parque revisado se observaron tres riesgos: fragmentos de vidrio roto junto a la entrada, un desnivel con un hoyo cubierto de maleza cerca del tobogán, y un portón de juego oxidado con rebabas metálicas. Se recomienda reportarlos a la autoridad municipal o al comité de la colonia para su limpieza y reparación.
Verifica, también, si el lugar está cerca de una avenida donde los niños salgan libremente y puedan ser atropellados.
Respuesta orientativa: La cancha está a menos de 10 metros de una avenida sin barda ni reja de contención; los niños pueden salir corriendo tras la pelota y ser atropellados. Se sugiere solicitar la instalación de una cerca, jardineras o señalamientos viales y un paso de peatones cercano.
Observa si los visitantes están en riesgo de sufrir algún tipo de agresión o violencia.
Respuesta orientativa: Se observó poca iluminación al anochecer y la presencia de personas adultas que consumen alcohol en una esquina del espacio, lo que puede generar intimidación o conflictos. Conviene pedir mayor vigilancia, mejores luminarias y actividades organizadas para el uso del espacio.
Recorrido completado: se identificaron riesgos físicos (vidrios, desniveles, óxido), riesgo vial (avenida sin contención) y riesgos de violencia (oscuridad y consumo de alcohol), con reportes sugeridos a las autoridades.









