Con apoyo de sus familiares, encuesten al mismo número de hombres que de mujeres de su comunidad para conocer la distribución de las tareas domésticas.
En asamblea, definan las preguntas que harán. Guíense con los siguientes ejemplos:
- ¿A qué se dedica?
- ¿Le pagan por el trabajo que realiza?
- ¿Cómo participa en las tareas del hogar?
- ¿Cómo practica la igualdad de género en su vida diaria?
Respuesta orientativa: En asamblea se acuerda un cuestionario breve de 4 a 6 preguntas cerradas y una abierta. Las preguntas deben ser claras, respetuosas y sin inducir la respuesta; por ejemplo: «¿Realiza trabajo remunerado?», «¿Cuántas horas al día dedica a tareas del hogar?», «¿Quién cuida a los enfermos en su casa?». Se aplican a igual número de hombres y mujeres para poder comparar.
Acuerden el formato de los cuestionarios; por ejemplo, hagan un formulario virtual o elaboren una encuesta física.
Respuesta orientativa: El formato puede ser un formulario digital (Google Forms) si hay internet, o una hoja impresa con casillas para marcar. Debe incluir datos generales sin nombre (edad, sexo, ocupación) y las preguntas acordadas. Se prueba con 2 o 3 personas antes de aplicarlo a toda la muestra.
Registren el género de las personas encuestadas (hombre o mujer); no es necesario que anoten su nombre.
Respuesta orientativa: Se anota únicamente «hombre» o «mujer» en cada encuesta para garantizar el anonimato y proteger los datos personales. Así se puede comparar cuántas mujeres y cuántos hombres realizan cada tarea, sin exponer a nadie.









