De forma individual, recuerda la historia de Sofi, Lola y Pepe y completa el esquema de reflexión.
¿Qué aprendí?
- Identifico los aprendizajes construidos durante el proyecto: reconocer situaciones agradables, de peligro y de alto riesgo.
- Reconozco la importancia de la asamblea y del diálogo para tomar acuerdos en comunidad.
- Comprendo que conocer mi cuerpo y sus órganos sexuales externos me ayuda a cuidarme y a pedir ayuda.
Respuesta orientativa: Aprendí a distinguir situaciones agradables, de peligro y de alto riesgo, y a expresar mis ideas en asamblea para llegar a acuerdos con mis compañeros.
¿Qué dificultades tuve?
- Me costó diferenciar una situación de peligro de una de alto riesgo.
- Sentí vergüenza al hablar de los órganos sexuales externos.
- Me costó escuchar opiniones distintas a la mía sin interrumpir.
Respuesta orientativa: Tuve dificultad para clasificar algunas situaciones y para hablar con naturalidad sobre el cuerpo; también me costó esperar mi turno para opinar.
¿Cómo resolví las dificultades?
- Pedí ayuda a mi maestra o maestro para comprender los criterios de clasificación.
- Escuché con respeto a mis compañeros y usé las palabras correctas para nombrar las partes del cuerpo.
- Practiqué el diálogo en asamblea y anoté mis ideas antes de hablar.
Respuesta orientativa: Resolví mis dificultades preguntando a mi maestra, escuchando a mis compañeros y usando un lenguaje respetuoso y claro sobre el cuerpo.
¿Qué puedo mejorar?
- Expresar mis ideas con mayor claridad y seguridad.
- Participar más en las asambleas y respetar los acuerdos.
- Cuidar mi cuerpo y avisar a un adulto de confianza ante cualquier situación de riesgo.
Respuesta orientativa: Puedo mejorar mi participación en asamblea, expresarme con seguridad y aplicar lo aprendido para cuidar mi cuerpo y el de los demás.









