En colectivo, con ayuda de su maestra o maestro, dialoguen sobre las siguientes preguntas:
¿Por qué creen que, a veces, los estudiantes no participan en clase?
- Identificamos las causas más frecuentes: miedo a equivocarse, timidez, burlas de los compañeros, no entender la pregunta o sentir que su opinión no será tomada en cuenta.
- Reconocemos que también influye el ambiente del aula: si hay ruido, prisa o desorden, es más difícil animarse a hablar.
- Relacionamos estas causas con la idea de que la participación se construye con confianza y respeto, no surge de manera espontánea.
Respuesta orientativa: Muchas veces los estudiantes no participan por miedo a equivocarse o a que se burlen de ellos, por timidez o porque no comprendieron la pregunta. También influye un ambiente poco ordenado o poco respetuoso, donde no se sienten escuchados.
¿Cómo creen que participar en el salón de clases ayuda a su desarrollo y aprendizaje?
- Al expresar opiniones, ideas, sentimientos y dudas, el estudiante ordena su pensamiento y comprende mejor lo que estudia.
- Al escuchar a los demás, aprende a reconocer puntos de vista distintos y a construir acuerdos.
- Al sentirse escuchado y tomado en cuenta, fortalece su autoestima, su seguridad y su sentido de pertenencia al grupo.
Respuesta orientativa: Participar ayuda a aprender mejor porque obliga a pensar, preguntar y explicar lo que se entiende. También desarrolla la seguridad, la autoestima y la capacidad de escuchar y respetar a los demás, lo que mejora la convivencia.
Recolectamos
La escuela enseña a relacionarse de forma positiva y pacífica para reflexionar, ser crítico, tomar decisiones y participar. Este proceso no ocurre de manera espontánea: se construye con el reconocimiento del otro.
El salón de clases debe ser un lugar seguro donde todos participen y expresen opiniones, ideas, sentimientos y dudas de manera organizada y respetuosa. Así se reconoce el derecho de todos a ser escuchados y tomados en cuenta.
Respuesta orientativa: El texto explica que la convivencia escolar se aprende y se construye día a día. Un aula segura y respetuosa permite que todos ejerzan su derecho a participar y a ser escuchados.









