Al regresar al salón, reflexionen sobre lo siguiente:
¿Qué partes del cuerpo usaron para jugar?, ¿qué movimientos hicieron con esas partes del cuerpo?
- Identifico las partes del cuerpo que intervienen en el juego: piernas, brazos, pies, manos, tronco y cabeza.
- Relaciono cada parte con su movimiento: las piernas permiten correr, saltar y patear; los brazos y manos permiten lanzar, atrapar y botar; el tronco da equilibrio y giro; la cabeza orienta la mirada.
- Ejemplo: al jugar fútbol usé piernas y pies para patear y correr, brazos para mantener el equilibrio y vista para seguir el balón.
Usamos piernas, brazos, pies, manos, tronco y cabeza; realizamos movimientos como correr, saltar, patear, lanzar, atrapar, botar y girar.
¿Qué habilidades se necesitan para realizar ese juego?
- Distingo habilidades motrices básicas: correr, saltar, lanzar, atrapar, patear y botar.
- Agrego habilidades coordinativas: equilibrio, coordinación óculo-manual y óculo-pédica, orientación espacial y velocidad de reacción.
- Incluyo habilidades sociales: respetar reglas, escuchar, cooperar y comunicarse con el equipo.
Se necesitan habilidades motrices (correr, saltar, lanzar, patear), coordinativas (equilibrio, coordinación, reacción) y sociales (respeto, cooperación, comunicación).
¿Todos tienen las mismas habilidades?, ¿por qué?
- Reconozco que cada persona tiene un cuerpo y un ritmo de aprendizaje distintos.
- Considero factores como la práctica, la edad, la condición física y la experiencia previa.
- Concluyo que las habilidades se pueden mejorar con entrenamiento y apoyo.
No, porque cada persona desarrolla sus habilidades según su práctica, edad, condición física y experiencia; todas pueden mejorarse con esfuerzo y colaboración.












