Organícense en pequeñas comunidades y analicen los siguientes hábitos de alimentación e hidratación.
Marquen con una palomita aquellos hábitos que les parezcan saludables.
- Se analiza cada hábito según los criterios de alimentación e hidratación saludables.
- Sara toma refresco una vez por semana: el consumo de bebidas azucaradas debe ser ocasional; una vez por semana es un consumo esporádico, por lo que puede considerarse un hábito aceptable dentro de una dieta equilibrada. Se marca como saludable.
- Laura come bocados grandes a velocidad excesiva: comer rápido y con bocados grandes dificulta la digestión y no permite sentir saciedad; no es un hábito saludable. No se marca.
- Miguel come frutas y verduras mientras juega a las atrapadas: aunque consume alimentos saludables, comer mientras corre o juega es riesgoso (atragantamiento) y no permite una alimentación tranquila. No se marca.
- Luis se hidrata tomando agua simple del bebedero de la escuela: el agua simple es la mejor opción de hidratación y tomarla durante la jornada escolar es un hábito saludable. Se marca.
Se marcan los hábitos de Sara (refresco una vez por semana) y Luis (agua simple del bebedero). No se marcan los de Laura ni Miguel.












