Respondan y dialoguen sobre lo siguiente:
¿Qué provoca que sientan la necesidad de mover su cuerpo?
Respuesta orientativa: La música con su ritmo, las ganas de jugar con los amigos, la energía acumulada, las emociones (alegría, entusiasmo) y la propia necesidad del cuerpo de mantenerse sano y activo.
¿Con qué otro tipo de actividades cotidianas realizan movimientos?
Respuesta orientativa: Al caminar a la escuela, subir escaleras, cargar la mochila, ayudar en la casa (barrer, tender la cama), bailar, andar en bicicleta y jugar en el recreo.
¿Qué actividades realizan en el patio de la escuela que involucren movimientos del cuerpo, y los hagan interactuar o colaborar con otros estudiantes?
Respuesta orientativa: Jugar fútbol, doblados, encantado, saltar la cuerda colectiva y carreras de relevos: en todas hay que pasarse señales, acordar estrategias y colaborar para que el juego funcione.
¿Qué modificación propondrían a la actividad que acaban de realizar?
Respuesta orientativa: Propondríamos cambiar la melodía por una más rápida o más lenta para variar el ritmo de los movimientos, o formar círculos para que las rutinas se propongan en cadena y todos se vean entre sí.
Nota del libro: La interacción motriz en el juego requiere que los participantes intercambien señales, gestos y movimientos con los que dan un sentido colaborativo a sus acciones.








