Organizados en comunidades, contesten la siguiente pregunta:
¿Qué sucede cuando el comportamiento de un jugador influye en el comportamiento de otro?
- En los juegos, las acciones de cada persona afectan a las demás: si un jugador respeta turnos, alienta y ayuda, sus compañeros tienden a imitar esa actitud y el juego fluye con armonía.
- Si un jugador hace trampa, se burla o descalifica, el ambiente se daña: los demás se enojan, dejan de colaborar o copian esa conducta, y el juego se rompe.
- Por eso el comportamiento es contagioso, tanto en lo positivo como en lo negativo, y cada quien es responsable del ambiente de participación que ayuda a crear.
Observación de las imágenes de la página: muestran juegos donde el comportamiento de unos influye en otros: dos niñas juegan canicas (una de ellas con una prótesis en la mano, mostrando inclusión), un grupo juega escondidas junto a un árbol, otros forman un círculo de colores y dos compañeros conversan con un teléfono de latas (uno con prótesis de brazo), evidenciando que la comunicación y la inclusión sostienen el juego.
Cuando el comportamiento de un jugador influye en otro, las actitudes se propagan: el respeto, la ayuda y el buen humor mejoran el juego de todos, mientras que la trampa o las burlas generan enojo y dañan la convivencia; por ello debemos dar buen ejemplo al jugar.










