De forma individual, sin olvidar la opinión de los demás, observa la siguiente imagen: un niño expresa: «Tengo vergüenza al hablar mi lengua porque ellos hablan otra variante lingüística; seguramente no me entenderán y me van a aislar».
- Identificamos la emoción que manifiesta el hablante: vergüenza por usar su propia lengua o variante lingüística frente a un grupo que habla otra.
- Señalamos la causa que el niño atribuye a su vergüenza: teme que los demás no lo comprendan («seguramente no me entenderán») y que por ello lo excluyan socialmente («me van a aislar»).
- Interpretamos el fenómeno sociolingüístico: el estigma o prestigio que la sociedad atribuye a ciertas variantes lingüísticas genera inseguridad en sus hablantes; no es la lengua en sí la que provoca el rechazo, sino las actitudes sociales hacia ella.
- Relacionamos con el tema del proyecto: la lengua y sus variantes otorgan identidad a las personas y a la comunidad; avergonzarse de ella implica una ruptura en la transmisión del lenguaje oral y, por tanto, una amenaza para la identidad cultural.
- Proponemos una lectura crítica: la diversidad lingüística es un patrimonio; la solución no es abandonar la propia variante, sino valorarla y comunicarse con respeto entre hablantes de distintas variantes.
Respuesta orientativa: El niño experimenta vergüenza y miedo al exclusión por hablar una variante lingüística distinta a la de sus compañeros, lo que refleja actitudes sociales que estigmatizan ciertas lenguas y puede provocar la ruptura en la transmisión del lenguaje oral y el debilitamiento de la identidad comunitaria.




