—Buenos saldrán nuestros muñecos hechos de
madera. Hablarán y conversarán sobre la faz de la
tierra. Prosiguieron y, al instante, fueron hechos
los muñecos de madera. Se parecían al hombre.
Hablaban como el hombre y, poco a poco,
poblaron la superficie de la tierra. Existieron y
se multiplicaron. Tuvieron hijos los muñecos de
palo, pero no tenían fuerza creadora ni sabiduría
ni entendimiento ni memoria ni voluntad. No se
acordaban de su creador. Caminaban sin rumbo y
andaban a gatas. Y por no acordarse de sus padres,
de los Progenitores, cayeron en desgracia. Un gran
diluvio se formó y cayó sobre las cabezas de los
muñecos de palo. Fueron anegados, aniquilados,
destruidos y deshechos los muñecos de madera.
Y los animales y las piedras y sus ollas y sus comales
y sus casas, todo pareció volverse en contra de
ellos. Era el castigo por la ingratitud y por el olvido.
Desesperados, los muñecos corrían de un lado a otro.
Querían subirse a los techos de sus casas y las casas se
caían y los arrojaban al suelo. Querían subirse sobre
los árboles y los árboles los mandaban lejos. Querían
entrar a las cavernas y estas se cerraban ante ellos.
Llegaron entonces los animales pequeños y los
animales grandes para vaciarles los ojos, cortarles
la cabeza, devorarles las carnes, magullarles los
nervios y molerles los huesos.
Y también los palos y las piedras les golpearon las
caras entre la oscurecida faz de la tierra y la lluvia
negra que caía incesantemente. Y se pusieron todos
a hablar... Las tinajas, los comales, los platos, las
ollas, los perros, las piedras de moler.
—jMucho mal nos hacían! ¡Nos comían y nos
maltrataban! Ahora nosotros los picaremos
—dijeron las aves de corral.
—LUstedes siempre nos atormentaban, siempre nos
frotaban y frotaban y frotaban y frotaban —decian
las piedras de moler—. Pero ahora que han dejado
de ser los protegidos, probarán nuestras fuerzas.
Moleremos y reduciremos a polvo sus carnes.
—(Por qué no nos daban de su comida? —dijeron
los perros—. Si nos acercábamos a ustedes, nos
arrojaban piedras y nos echaban fuera. Siempre tenían
listo un palo para pegarnos mientras comían tan
opulentamente. Ahora probarán nuestra dentadura.
Los devoraremos y les destrozaremos la cara.
Y, a su vez, los animales y las ollas hablaron así:
Solo dolor y sufrimiento nos causaban. Nuestra
boca y nuestra cara se encontraban siempre tiznadas
y puestas siempre sobre el fuego, quemándonos,
como si no sintiéramos dolor. Ahora probarán
ustedes. Los quemaremos.
—Y las piedras del hogar que se encontraban
amontonadas, se arrojaron directamente desde el
fuego contra sus cabezas, hundiéndolos de dolor.
Asi fue la ruina de los hombres de madera, creados
por los Progenitores y aniquilados por las creaturas
ya formadas.
Y dicen que la descendencia de aquellos son los
monos que existen hoy en los bosques. Estos son la
muestra de lo que fueron.
Por esta razon, el mono se parece tanto al hombre.
Es la muestra de una generación de hombres
sin memoria ni inteligencia ni fuerza creadora,
reducidos a la animalidad, para siempre esclavos de
la creación.
Glosario
comal. Plancha para cocinar, de barro o metal.
Shutterstock, (2020). 103558565