- Lee el título del siguiente relato mítico. Observa la ilustración y predice de qué tratará la historia.
Los hermanos Cuillor
(Adaptación)
La Mama Tigre estaba cazando dentro del bosque,
cuando encontró un par de huevos azulados,
como de pava de monte. Delicadamente, los
tomó con sus afelpadas zarpas y se los llevó a su
guarida para cuidarlos. Ahí, en su casa, los abrigó
amorosamente y, luego de un tiempo, rompiendo
el cascarón, nacieron los dos hermanos Cuillor.
Parecían unas pequeñas garzas, pero con el pico
más largo y curvo.
El marido jaguar, después de su diario trajín por la
selva, llegó por la noche a la casa y preguntó por
la merienda. La mujer que conocía el apetito de
su esposo, escondió a los dos hermanos para que
no se los comiera; pero él algo sospechó, pues su
fino olfato dio la alarma y quiso buscar qué había
de especial en la cocina. La astuta Mama Tigre
rápidamente le sirvió una sabrosa huangana.
Mama Tigre, día a día, alimentaba a los pequeños,
y los escondía para que no cayeran en la panza
de su marido. Así fueron creciendo los hermanos
Cuillor, guardados en secreto por el amor de la
esposa del jaguar. Cuando crecieron, se volvieron
gente: dos hermosos y gallardos muchachos.
Ya jóvenes, comenzaron a salir cuando el jaguar
andaba de cacería. En sus caminatas, conocieron
los montes y los ríos, y aprendieron los
conocimientos y las costumbres de otras gentes y
de los animales. Así conocieron de los atropellos
y daños que causaba el jaguar, de cómo se
comía a los pequeños y aniquilaba toda clase de
animales. Los hermanos decidieron hacer algo
contra este mal, y después de pensarlo mucho, le
prepararon una trampa.
Como sabían que le gustaba la música,
construyeron una casa de palo duro, allá en lo más
alto del Galeras. Ahí permanecieron muchos días
tocando música, hasta que el jaguar fue a cazar
por esos lados. El jaguar, oyendo, oyendo, se había
ido acercando, hasta que una vez adentro, se sentó
en un banquito para deleitarse con la música.
Cuando lo vieron así, ensimismado y concentrado
con el atrayente ritmo, los hermanos aseguraron
la puerta y escaparon, dejándolo encerrado en su
prisión de palo.
Tiempo después, advirtieron que el gavilán
también abusaba de los demás. Se llevaba las
pequeñas crías y devoraba a indefensos animales.
No querían que causara más daño e inventaron
una artimaña para librarse de él. Pusieron brea
en el palo en el que solía pararse para escoger a
sus víctimas. Apenas asentó sus patas, se quedó
pegado. Los hermanos lo atraparon y lo llevaron
hasta un matapalo hueco. Ahí lo encerraron entre
las raíces retorcidas, a pesar de sus ofrecimientos
de volverse bueno.
cuillor. Estrella, astro, en lengua kichwa.
artimaña. Truco, ardid, treta.
huangana. Pecarí, mamífero pequeño parecido al
jabalí.
Darío Guerrero Díaz, (2020).