Lectura
Yo tenía un espíritu de cimarrón²
La esclavitud fue abolida en Cuba en 1886. En 1963, el etnólogo Miguel Barnet conoció a Esteban Montejo, de 103 años de edad, el último superviviente de la esclavitud. Éste le contó los recuerdos de su vida de esclavo y de cimarrón. Morirá diez años más tarde.
A mí nunca se me ha olvidado la primera vez que intenté huirme. Esa vez me falló y estuve unos cuantos años esclavizado por temor a que me volvieran a poner los grillos. Pero yo tenía un espíritu de cimarrón arriba de mí, que no se alejaba. Y me callaba las cosas para que nadie hiciera traición, porque yo siempre estaba pensando en eso, me rodeaba la cabeza y no me dejaba tranquilo; era como una idea que no se iba nunca, y a veces hasta me mortificaba. Los negros viejos no eran amigos de huirse. Las mujeres, menos. Cimarrones había pocos. La gente le tenía mucho miedo al monte. Decía que, si uno se escapaba, de todas maneras, lo cogían. Pero a mí esa idea me daba más vueltas que a los demás. Yo siempre llevaba la figuración de que el monte me iba a gustar. Y sabía que el campo para trabajar era como el infierno. Uno no podía hacer nada de por sí. Todo dependía de las palabras del amo. Un día me puse a observar al mayoral. […] Ese «perro» se me metió en los ojos y no me lo podía quitar. […] Todos los negros lo respetaban, porque con un cuerazo que diera le arrancaba el pellejo a cualquiera. El caso es que ese día yo estaba caliente y no sé qué me pasó, pero tenía una rabia que de verlo nada más me encendía. Le silbé de lejos y él miró y se volvió de espaldas; ahí fue donde cogí una piedra y se la tiré a la cabeza. Yo sé que le dio, porque él gritó para que me agarraran. Pero no me vio más el pelo, porque ese día cogí el monte.
Miguel Barnet (etnólogo cubano nacido en 1940), Biografía de un cimarrón, 1968.
² https://ww2.ac-poitiers.fr/espagnol/sites/espagnol/IMG/pdf/yo_tenia_un_espiritu_de_cimaron_final.pdf











