Tejiendo por medio de las palabras
Yo siento profundamente el dolor de mis ancestros, Que lucharon incansables para romper las cadenas. Siento el peso de este suelo y el costo que ellos pagaron. Siento su sangre corriendo a raudales por mis venas. Oigo su voz en mi mente, diciendo ¡que no cedamos! Que lo que ahora tenemos ¡ya lo pagaron con creces! ¡Que merecemos las tierras que con sudores sembraron! Que los ríos, que ahora surcan sus caudales aumentaron, Con las lágrimas nutricias de sus cuerpos castigados, Con la sangre que chorreaba por sus espaldas ¡laceradas! Y por los gritos sin voz, de aquellos que perecieron. Buscando alguna salida para un futuro con vida.
(Fragmento del poema Herencia Africana, de Irma Bautista Nazareno)









