Lectura
El aire caliente sube, en tanto que el frío tiende a moverse hacia abajo. El aire frío, una vez calentado, pasa a ocupar el lugar del aire caliente que se enfrió y, por ser más denso, baja. A estos desplazamientos de aire que se producen en la tropósfera se los denomina viento.
Los vientos también se relacionan con la latitud. Por ejemplo, entre la línea ecuatorial y los polos existe una gran diferencia de temperatura. Ello provoca un gran movimiento de aire, que son los llamados vientos monzones o tormentas, que afectan a ciertos países.
En zonas costeras, la brisa marina y las mareas alteran los vientos locales. La rotación del planeta también influye, porque hace que el aire desvíe su dirección hacia el este, que es hacia donde la Tierra gira.
Formación de las lluvias
El agua de océanos, lagos y ríos, por el aumento de la temperatura generado por la radiación solar, se evapora y asciende hasta la atmósfera, en forma de vapor de agua.
Cuando el vapor de agua alcanza alturas donde existe baja temperatura y presión atmosférica, se enfría y condensa. Por ejemplo, el agua evaporada del océano Pacífico se mueve hasta colisionar con la cordillera de los Andes. Aquí se condensa porque entra en contacto con la superficie fría del continente.
La condensación es la formación de pequeñas y livianas gotas de agua que forman nubes, las cuales se mueven por efecto del viento.
En las nubes, las gotitas chocan entre sí y se unen. Cuando alcanzan diámetros entre 0,7 y 5 milímetros se convierten en gotas de lluvia, que caen por su peso.
El agua condensada en las nubes no solamente cae como lluvia: puede caer también en forma de granizo. Esto sucede porque las gotitas suspendidas se han encontrado con un frente atmosférico bastante frío que las congela.
Competencia matemática: ¿A cuántos cm equivale el diámetro de las gotas de 5 milímetros?











