Lectura
Tejiendo con las palabras
Cuento: Un niño llamado Tino
Había una vez un niño llamado Tino, a quien no le gustaba bañarse. Un día se enfermó de dolor de barriga.
Su madre le dijo:
—Tino, tienes que ser un niño limpio, así no sufrirás de ninguna enfermedad. Te voy a curar con hierbas medicinales.
—¿Me prometes que desde hoy vas a bañarte todos los días, a lavarte las manos antes de comer y después de ir al baño?
—Sí, mamá, te prometo que voy a ser un niño limpio.
La mamá, preocupada y contenta al mismo tiempo porque Tino había prometido que va a ser limpio, fue al huerto a buscar plantas medicinales para curar el dolor de estómago del niño. Tomó unas ramas y hojas de paico y, luego de lavarlas, hizo un zumo que dio a tomar a Tino. Desde luego Tino se mejoró y agradeció a su mamá por el remedio que le preparó.
El paico es bueno para eliminar los parásitos que estén en nuestro estómago por no lavarnos las manos o los alimentos antes de comerlos.
Tino se sintió tan bien y contento que le dijo a su mamá que iba a ayudarle a sembrar las plantas en su huerto familiar.
La mamá de Tino dice: es bueno sembrar y cuidar las plantas, porque con ellas se curan muchas enfermedades.
Ahora es Tino quien invita a su madre a sembrar las plantas y le pide que le enseñe sus nombres y su utilidad. La mamá con gusto y alegría le empieza a contar:
El discancer
Este es el discancer: sirve para curar el cáncer y el hígado graso.
La guayaba
—Esta es la guayaba: sirve para curar la infección.












