En pequeñas comunidades, compartan lo que registraron. ¡Seguramente encontrarán algunas coincidencias!
Comenten si sus familiares reaccionan igual ante una misma emoción.
- Observa los registros que hiciste sobre cómo reaccionan tus familiares ante emociones como la alegría, la tristeza o el enojo.
- Compara esas reacciones: ¿todos se ríen, gritan, callan o lloran cuando sienten lo mismo?
- En general, las respuestas varían: en una misma familia, cada persona puede expresar la emoción de manera distinta (algunos hablan, otros se quedan callados).
Respuesta orientativa: Sí, es frecuente encontrar coincidencias (por ejemplo, varios se alegran mostrando sonrisas o abrazos), pero también hay diferencias: cada familiar puede expresar la misma emoción a su manera; lo importante es observarlo y comentarlo sin juzgar.
Compartan en plenaria lo mencionado y respondan estas preguntas entre todxs.
¿Alguno de ustedes reacciona de manera parecida a alguien de su familia? ¿Ante qué emoción? ¿Cómo reaccionan?
- Piensa en una emoción común (por ejemplo, la alegría).
- Compara tu reacción con la de un familiar.
- Escribe la coincidencia: si ambos sonríen, saltan o dan un abrazo, hay reacción parecida.
Respuesta orientativa: Sí, por ejemplo, cuando sentimos alegría tanto yo como mi mamá sonreímos y damos un abrazo; coincidimos en expresar la emociión con el cuerpo.
Si no es así, ¿qué diferencias encuentran entre su forma de reaccionar y la de su familia?
- Identifica una emoción en la que reaccionas distinto (por ejemplo, el enojo).
- Compara: tú hablas para explicar lo que sientes; un familiar calla o se aleja un momento.
- Anota esas diferencias sin decir que una forma es "mala" o "buena".
Respuesta orientativa: La diferencia puede estar en el lenguaje y en el tiempo: algunos expresan la emoción de inmediato con palabras, mientras que otros tardan o la muestran con el cuerpo (llanto o silencio).
¿Cómo aprenden a reaccionar de determinada manera ante una misma emoción?
- Reconoce que aprendemos por observación e imitación.
- Repasa: vemos cómo reaccionan papá, mamá, hermanos, maestros y compañeros.
- Conclusión: la familia y el entorno nos enseñan con el ejemplo a expresar las emociones de cierta forma.
Respuesta orientativa: Aprendemos imitando a quienes nos rodean: al ver que nuestros familiares expresan el miedo hablando o callando, nosotros adoptamos ese mismo modelo.
¿Los niños y las niñas tienen derecho a expresar sus emociones de la misma manera? ¿Por qué? Den algunos ejemplos.
- Recuerda que toda niña y niño tiene derecho a ser escuchado y a expresar lo que siente.
- La expresión debe ser respetuosa, sin lastimar a otros.
- Ejemplos: decir "estoy triste" en lugar de golpear; pedir un abrazo cuando hay miedo; dibujar lo que sentimos.
Respuesta orientativa: Sí, todos los niños y niñas tienen derecho a expresar sus emociones, porque nadie debe reprimir lo que siente. Por ejemplo, se puede decir "estoy enojado" con palabras o pedir ayuda; lo que no está bien es gritar o agredir a los demás.









